Te hablo de puentes
Me vuelvo obsesivo con los puentes
Sean físicos o inmateriales
Son verdaderos igual, si entre los territorios de dos humanos hacen
Que nazcan vínculos, intercambios de valores
Humanos, digo, y un tiempo reciente me lo dijo
Uno y tantos otros, ninguno igual: todos distintos
Melodía de las voces que se enraízan en un suelo común
Solía errar solo y a veces seguiré errando, aunque algunas conexiones me guían
Hacia los demás, y nunca hay demasiados puentes
Hasta alcanzar las fuentes de enfrente:
De lo fraternal, de la palabra bien dicha, de la frase recibida
Del sentido percibido, que la costa de en frente me devuelve
Bajo otra forma, sus sonidos propios, sus concepciones propias
Por un todo que hace que construyamos otro “todo”
Algo mezclado, formando parte del infinito
Y por eso te hablo de puentes
Porque cada vez que, juntos, proyectamos uno
Ya son dos los que aparecen: reflejos, partituras
Hasta las ruinas de tantos que se caen
A partir de las cuales se crearán nuevas ambiciones
Porque seguimos creyendo en aquella esperanza que nunca se calla:
De sentirse entendidos, es decir, amados
Y por eso seguimos en las calles del invisible
En búsqueda de dioses que ya existen por todos lados
Con los cuales solo hay que establecer puentes
Porque como tú y yo, también son humanos
Jean-Marie Loison-Mochon