Toco el hielo de la pared
Paradigma de ausencia
Con ese toque no me hiero la mano
Porque la dimensión sigue, aunque fría, dura:
Viva, en esa fotografía de aquel tiempo
En el cual, joven, no te conocía
Pero que ya me hablaba de ti
Que me decía, en las alturas de un glaciar
Que las cosas que arden pueden conservarse, al reposo
Fuego en las montañas, volcán conversando
Con mi mano y mi mente
En otro pasado, frente a la fachada de hielo
Que dice todo de esas extrañas sensaciones
Aquellas que últimamente detuvieron el tiempo
¿Para que la vida de adentro se quede?
Dormida, pero activa
Como el sueño sometido al desequilibrio
Del despertar o de una ola más
Soñadora, intensa, del inconsciente que preserva
Esperanzas y expectativas
Hasta aquellas que no se cumplirán
Con ese sentimiento que persevera