Hay que festejar el tiempo | il faut fêter le temps
Hay que festejar el tiempo
Conozco a una mujer que hoy lo hace
Celebrando los lazos creados con un territorio
Conozco poco de ella, alma múltiple, supongo
Digo, compuesta de tantos recuerdos y vidas
Que entonces son vías y caminos que su energía tomó
Hasta hoy, y festejar el tiempo
Nadie tiene ni una sospecha acerca de lo que fue
La inmensidad de la vida, la profundidad de las percepciones
Es como una electricidad tan efímera y, por lo tanto, permanente
Como una fuente dirigida hacia el espacio, para habitarlo
Con movimientos y emociones, con debilidades y conmociones
¿Cómo empezar a ver solo un centímetro de ese infinito?
Uno, como cualquier persona, se lleva por dentro
Que por décadas viajará con su importancia, su prevalencia sobre el todo
Y que, dentro de unos siglos, salvo algunas historias escasas, reescritas, deformadas: reducidas
De la Historia que no cuenta nada de los sentidos, del efecto de las esperanzas, de la desesperación…
Infinito que, dentro de un siglo, quizás incluso menos
Se resumirá a una antigüedad de los tiempos antiguos
Cuando hoy vale más que todo, y estará en movimiento sobre el polvo de la tierra
Ante los ojos de las estrellas o la mirada única de la diurna
Infinito que invita hoy, instante en la inmensidad, a venir y juntarse
Con la linda idea de que aquí vino, y acá está llegando:
Que hay que festejar el tiempo
Jean-Marie Loison-Mochon