De nos obscurités respectives
Una vez más, me dirías que solo veo lo malo
No, y podría empezar contando esos días
Los primeros en los cuales sentí, ese hipnotismo
Esa profundidad del encuentro, y no la de la expresión suelta
Une verdadero encuentro de abismos
Eso es lo que fue
Lo del fuego y de la locura
Tú y yo, dos locutores del inconsciente
Te veré al infinito en esa feria de arte
Dejándome un lugar más allá del lodo, la lluvia y el frio
Unos minutos antes, tu silueta apareció
La noche iba a caer, pero brillábamos de algo
De nuestras oscuridades respectivas, que chocaron
Yo creo que fueron rayos que nacieron de ese instante
No del común y patético golpe que los dormidos amorosos cuentan
Cuando les pasó la electricidad, que solo le queda el cotidiano
Tus hombros finos, ese abrigo marrón que llevabas
Feo como un castigo, pero fiel quizás, al tiempo que vivías
Todavía no entiendo: decías sentirte en paz y la vez perseguida
Por unas situaciones o personas
Aunque es verdad que, de aquellas, no hablabas tanto
Eras fuerte para ocultar unas toxicidades
Y a la vez tan permeable a otras
Cuando apareciste, salí de mi ostracismo
Supe que estábamos entrando en una dimensión maleable
Te acercaste, nos saludamos y sí: la dimensión fue
A partir de ese instante, fuimos como dos burbujas
De agua, de aire, vacíos, llenos
Chocando, tocándonos con los ojos
No minimizo lo que fue, y por eso hoy no te entiendo
En nuestra ausencia, acordándome de tu presencia tan especial
La que vi aquel día, nebulosa, vaga, involuntariamente poderosa
Después, te desviaste de esa trayectoria con tus cóleras
Aquellas que no culpo, ya sabes
Devastando el mundo; yo comparo esas dos versiones
La soñadora, que me miraba como a un ser extraño
Atraída por mis profundidades, como las mías por las tuyas
Y la temerosa, a la cual no di una sola razón de temer
Atraída por el vacío y la destrucción, más de ella misma que de nuestros abismos
¿Por qué te pusiste a temer? Tan temprano
Están temblando mis pensamientos
Bajo el frío de esa niebla, que esos días permanece
Cuando cerca de ti aquel día, había otra
Un aspecto de nieve en tus ojos, pero con dos velas
Y me guardo ese fuego estos días, esperando
Que te pongas a superar tus miedos que te herían
Y que vengas, para recuperar esa faceta de ti que tengo
Profunda, verdadera, inalcanzable como el sueño
Que solo mis ojos lograron agarrar y guardar, desde aquel entonces
¿Y entonces a qué línea te identificarás?
¿La del limbo u la de la libertad?
Solo, juntos, los dos podrían existir
Lo único que te deseo es de no faltar a tu palabra
La que diste a tu ser irracional y fantástico
De cumplir su sueño, de la vida que merece y desea
¿Y yo? Me recito tus caras y seguiré
Hasta que las cascadas de mi mente te lleven
O que me advierten de algún tipo de muerte
Tus “ángeles” como decías, que llueven de unas noticias
Acerca de lo que por ahora sigue fuerte
Jean-Marie Loison-Mochon
L’espagnol de ce texte et de plusieurs autres est sûrement perfectible. Si vous êtes natif, d’Espagne, d’Amérique latine, je vous propose un troc: la correction, modification d’un texte en français, ou traduction -de l’espagnol vers le français- de l’écrit de votre choix, en échange de votre relecture et vos remarques sur ce texte