Bajo su máscara
Miro dos años atrás
Había milagros y malas decisiones
Por supuesto, fui el elemento decisivo
¿Rabia? ¿malestar? No se trataba de eso
Me lastimé para lastimarme, nada más
Con frecuencia, el camino estelar roza el vacío
Creo que, en aquella época, buscaba el esfuerzo
Una cierta elevación, por el hecho de tomar riesgos
Como lo de quebrar todo
Y quebré todo casi, quemé hasta las presencias
¿Y dos años más tarde, qué me queda?
Buscaba quebrar el inmovilismo, peor: la inercia
Aunque pertenece a ese tipo de cosas, aquí, allá
Que llevamos por dentro, que viajan sin éxtasis
La vida no es una vía recta, tomé curvas
Tomé por zonas turbias, buscando el sentido
De aquella partida, buscando almas solidarias
Yo vivía inmaterial, lo solido no me pertenecía
No se puede poseer una época, porque cada uno está desposeído del tiempo
Fluimos con él, pero él huye entre nuestros dedos
Y de nuevo, aprendí a contar hasta dos
Uno, dos, amor, uno… un año, mejorando
Y a la vez debilitándome
Dándole todo a ese camino, y a la vez mediocridad
Porque la verdad va más allá que las percepciones
Se lee en la mente, en el cuerpo, en las actitudes
Se veía todo, lo que justificaba la severidad hacia mí mismo
Por haberme sacrificado, eso para tener el derecho de olvidarme
Pero el olvido se acuerda de ti, como la muerte
Y esa cuerda volvió a encontrarme, hilo que no tenía nada de recto
Bajo su máscara, entendí que era la vida
Que llamaba por más, en lugar de renunciar y formar parte de las masas
Entonces aparte del amor que, de nuevo, quebré
Volví a ser en aquella ciudad amada
Amando más el destino que la miseria
Aunque el vacío tendría un poco el mismo gusto
Hasta que yo hiciera algo más augusto de mi tiempo
Que perjudicarlo, pensando que riesgo significa vida
Entendiendo también, que el amor es escaso
Aunque el amor de sí mismo precede a cualquier otro
Aunque de ambos habrá que hacerse caso
Jean-Marie Loison-Mochon