Sur le sentier
No hay nada que perdonar
Sino que perdonar sería vivir
Mirar por el futuro, cerradura de oro
Sinuosidad de los pensamientos
Odio y detestación que me ahorro
Los guardo en la nada, sin actualización
Prefiero ver eso, en mi extrañísimo lunfardo
Que no hay fatalidad en el dolor
Si no te mueres del dolor
También veo que no te mueves, adolorida
Dándole al ideal de la palabra “amor”
-palabra que adorabas por la noche, en el alba-
Dándole un sentido más de vacío que de espacio
En mi opinión, no sirve para nada venerar
Una palabra, un tema, una persona, si no luchas
Hasta el fondo de tus fuerzas y resistencias
Suponiendo que parar o detener no significa un caos
¿Con todo sino para qué?
¿Eso era?
No veo, como tú, el agua justo antes de que caiga de la cascada
Pero me imaginé que aquellas fuerzas del inconsciente te disponían
A poner más peso en la balanza, espesor en la profundidad de la vida
Que pintas al día-día, y que ahora
Percibo más decadencia o decepción
En ese mundo, sus fragancias oscuras
Matices me decías, cuando combatiste para llamarme
En un cierto edificio de la mente, dentro del alma entero
Me entero y lo lamento, que las palabras, sí, tienen sentido
Pero que lo pierden o guardan, según la verdad interior
Por mi parte, en la vereda, seguiré dejando piedras
Piezas llamativas o silencios de llamas fugaces
Mostrando que no me olvidé del camino, ni lo borré
Ni que dejo atrás la idea de encontrarlo de nuevo
Jean-Marie Loison-Mochon
L’espagnol de ce texte et de plusieurs autres est sûrement perfectible. Si vous êtes natif, d’Espagne, d’Amérique latine, je vous propose un troc: la correction, modification d’un texte en français, ou traduction -de l’espagnol vers le français- de l’écrit de votre choix, en échange de votre relecture et vos remarques sur ce texte