Au pied d’un pont détruit

¿Cómo alertarte sin alterarnos?

En esa materia del después, compuesta de caos

Y de nosotros, por la sangre que al suelo dejamos

No será mentira: te pienso de verdad

Cada día, cada despertar; pesadillas también

No me molesta, fue así: ascensiones y bajas

En tu ira ciega, se podía leer

El malestar de la extranjera que dio mucho

En esa silla, no confortable pero aceptable

La mujer que vino: ¿qué aprendió?

Bajo la cicatriz te extrajeron un hoyo del limbo

Pero como cualquier otro punto negro…

Lo voraz que hay adentro puede volver a nacer

Yo sé bastantes cosas acerca de ti

Y a la vez nada, pero sí:

Que me amaste, que te amé

Pasado que surge del presente, o presente del pasado

Que me amas, que te amo

Tu alma pasa por otros tiempos de oscuridad

No creas que la mía no siga tu camino

Ciega, ciega, en el mundo visible

Creando conflictos y choques y guerras

Pero de magia en el mundo ciego

Capaz de entenderlo todo, excepto a ti misma

En eso, no te podía explicar nada

Pero sí acompañarte, sostenerte

Cuando volvías del otro mundo, de tus pensamientos

Que te ponías a vacilar, la voz alterada

Por el miedo que te tomaba, de ya no saber dónde estabas

Pero te ponías a mandarme vacío, desde tu hoyo negro

Esa cosa comía luz y oscuridad

Mis dos componentes, y te los di hasta mis huesos

Por esa melodía distinta a todas

Que emitió fugazmente de la nada

En aquel espacio, hacia ti intenté nadar

No para rescatarte, sino para buscarte

En los abismos de esas cosas temibles

Realidad y necesidad, que para cualquier soñador no son

Que para cualquier soñadora no son comestibles

Realeza: era lo que te proponía frente a esos demonios

Los tuyos y esos otros ángeles negros, nacidos del mundo humano

Vine y hundí mis fuerzas en ese océano

Dándote una mano, que aceptabas, rechazabas

Hasta que estos ataques llenos de amor

Me priven de aire, me impongan volver al mar

Habiendo perdido el alma que me seguía en las escaleras

Perdido yo mismo en las aguas estelares

Y este relato es el punto en el que me encuentro, es decir

Al pie de un puente quebrado, entre nuestros universos

Jean-Marie Loison-Mochon

L’espagnol de ce texte et de plusieurs autres est sûrement perfectible. Si vous êtes natif, d’Espagne, d’Amérique latine, je vous propose un troc: la correction, modification d’un texte en français, ou traduction -de l’espagnol vers le français- de l’écrit de votre choix, en échange de votre relecture et vos remarques sur ce texte

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