A un morceau de terre et de pauvreté
Estoy llegando al fin de tus recetas
Toco el vacío, el borde de algo
Que se llamaría soledad, miedo, libertad, deseo
Todo se confunde
Estoy frente a la ausencia, que decidí
Distintos signos me hablan de ti
Eres extraña, en pena, pero quedándote allá
Quizás como cualquier ser intenso, necesitas sufrir
Prefieres sufrir y quedarte ciega
Al fin, eso sería un poco el reflejo de la dramatización
Tela de araña de los recuerdos y pensamientos
¿Qué hay sobre tu tela, pintora?
Todo se cierra poco a poco
Es verdad que una puerta es como un ojo
O la cosa que lo tapa, para volverse ciego
Sigo en la incomprensión de siempre
De que no hayamos salido de las tensiones
Otramente que por mi fuerza de quebrar
Quiebre que iba a debilitarme
Quizás en los primeros tiempos del después
Tu pena te hizo ver sinceramente el mal que habías causado
Y que ahora, volviéndote a ser una forma más llena
Te cuentas otra historia, necesaria como base
Para reconstruir el edificio de tu confianza
Es difícil lo sé, y hay otras soluciones, que la que elegiste
Yo sería legitimo para formular unas, que me aplico, que aplicaría a mi mismo
Pero más allá, no me tomo el derecho o la intención
De hacer ese paso, que sería sincero pero falso
Que sería un error: no de buscarte
Pero sí de volver a esos lugares, de moda pasada
Que daría la sensación de que tenías razón
De agarrarte a un pedazo de tierra y pobreza
Más que al brazo atento, y el más allá del amor
No soy mensajero de nada, yo también sufro
Soy uno de los actores, pero veo toda la escena
Del ridículo y trágico que es
Llegar a la tierra por milagro, como diría un viejo
Encontrar al otro, por otra anti casualidad
Amarlo, pero llegado aquí: no
No confiar en la vida, que hasta acá les había mostrado mucho
Del camino, pienso esas cosas
El escenario así se desarrolla
Y tengo que aplicármelo al revés
Viendo al horizonte, esa joya que se aleja
Jean-Marie Loison-Mochon